La Vía Tolosana francesa entra en Aragón por Somport, aunque antiguamente lo hacía por el Puerto de Palo en Echo. Después de pasar por Jaca llega a Puente la Reina de Jaca. En este punto el camino se bifurca. Un ramal continua por Arrés, Martes, Mianos, Artieda y Ruesta. Desde aquí y cuando no existía el pantano de Yesa, los peregrinos pasaban hasta Tiermas por el puente sobre el río Aragón. En la actualidad sigue hacia Sangüesa a través de Undués de Lerda.
El otro ramal sigue hacia Berdún, después continúa por Asso Veral, Miramont y llega a Sigüés, en donde se une con el camino que baja del Valle de Roncal. En este pueblo se encontraba el Hospital de Santa Ana, de gran importancia en tiempos pasados. A través del puente sobre el río Esca, el camino continúa hacia Esco.
El término de Esco es atravesado por la ruta conocida como Camino Real, que entra por la Muga de Sigüés, pasa por el norte del Coscollar, atraviesa los Cerraos, pasa por debajo de la Cantera la Virgen , continúa por el barranco de San Juan (quizás en tiempos hubiera en esta zona algún hospital dedicado a San Juan de Jerusalén) y se une con la carretera N-240, sigue por ésta y llega a Tiermas. Desde aquí, sigue el camino hacia Yesa, ya en Navarra.
Antes de construir el pantano de Yesa, el Camino Real de Esco llegaba hasta la antigua carretera, hoy sumergida gran parte del año, por donde seguía hacia Tiermas. En 1965 y a la altura de esa unión, pero en terreno más elevado, se levantó un monolito en recuerdo de la ruta Jacobea realizada por la O.J.E. en el citado año.
Bibliografía:
Encarnación Visús Pardo. Esco, un caserío abandonado.
Sebastián Contín Pellicer. Historias de la Alta Zaragoza (I y II)
Jean Passini. Aragón. Los núcleos urbanos del Camino de Santiago.
André Bazzana. Castrum 3